|
La familia Bustamanete hizo construir en 1744 un palacio de estilo barroco que en el transcurso de los años ha pasado por diversas
vicisitudes, modificaciones y reformas. En los últimos tiempos ha sido reformada por iniciativa de María Roure, que quedó prendada de él en uno de sus viajes y decidió crear un hotel de lujo a
partir de la estructura anterior, pero conservando elementos originales como la fachada o los balcones.
Dispone de 10 suites totalmente equipadas con jacuzzi, minibar, televisión, dvd, conexión adsl, música y películas a la carta, etc.
El Palacete ofrece a sus clientes la posibilidad de disfrutar de espacios comunes como el Spa o el piano-bar. También se pueden solicitar servicios opcionales como sauna, cabina de vapor o digitopuntura, así como masajes a base de piedras fango, vino o chocolate.
La Rioja Alta destaca por sus famosos vinos, apreciados por su calidad y finura desde hace más de 140 años, que atraen a numerosos visitantes.
En la Rioja Alta se sitúan algunos de los monasterios con más historia y valor artístico, entre ellos cabe destacar el Monasterio de Suso, el Monasterio de Yuso declarados por la Unesco patrimonio de la Humanidad.
Además, en la Rioja Alta también se puede disfrutar de de innumerables recursos naturales y paisajísticos. El patrimonio natural más importante de esta zona son sus campos sembrados de viñedos y las tierras que bordean el río Ebro y sus afluentes, sin olvidar la fauna, la pesca, caza y los senderos naturales.
Conocer una Bodega de la zona, degustar nuestra gastronomía y los preciados Vinos de Rioja será un interesante estímulo para acercarnos a Santo Domingo de La Calzada; a Catedral y su torre exenta, la Casa del Santo y su Hospital de Peregrinos, hoy Parador Nacional, son legados de su origen medieval y jacobeo. Finalizaremos con un paseo por las antiguas calles y murallas, la iglesia de San Francisco y el Convento de las Bernardas. Comenzamos esta ruta visitando una bodega perteneciente a la denominación de origen calificada Rioja, en la que conoceremos la peculiar elaboración y crianza de sus vinos, que una vez degustados, nos darán fuerza para remontar el curso del río Najerilla; llegaremos al Monasterio de Nuestra Señora de Valvanera. Atractivas vistas panorámicas del valle y la Sierra de la Demanda son el escenario ideal para disfrutar de la tranquilidad y sosiego que allí se respira. Los monjes benedictinos de Valvanera son popularmente conocidos por su hospitalidad y buen hacer en la cocina; los magníficos licores que producen nos ayudarán a realizar una buena digestión y despedirnos del nostálgico lugar. Nos dirigimos a Cañas, donde su abadía del siglo XII alberga un museo de pequeños retablos, relieves, cuadros, tallas y reliquias que las monjas cistercienses de clausura cuidan celosamente.
|